Hacer cumbre en el Lanín: una experiencia inolvidable

En la zona del volcán Lanín, la belleza tiene nombre de lagos, valles y montañas, que pueden observarse en forma panorámica desde los refugios ubicados en el medio del macizo, o desde su cumbre, que tiene 3.776 metros de altura sobre el nivel del mar. Allí, girando sobre el propio eje, se admiran los volcanes Llaima, Villarrica, Quetrupillán, Osorno y el cerro Tronador; también los lagos Tromen, Quillén, Huechulafquen y Paimún.
El maravilloso paisaje de la cordillera patagónica, junto al auge adquirido en los últimos tiempos del denominado "turismo aventura", provocaron que miles de personas decidan ascender anualmente este volcán, ubicado a unos 60 kilómetros de Junín de los Andes, por la ruta que conduce al paso fronterizo conocido como Tromen o Mamuil Malal.
Excepto para quienes cuenten con la indicación médica de no hacer esfuerzos, esta travesía es considerada apta para todo público, a partir de los 14 años. De todas formas, se recomienda realizar la ascención acompañado de un guía nacional de montaña habilitado por el Parque Nacional.










